Saludos…no me convence, seguiré trabajando en ello.
Hoy voy a hacer una actualización especial. Como ya dije al
haber terminado la encuesta el tema de hoy lo dedicaría a ese resultado. Antes
de empezar voy a hablar sin tener en cuenta el número de personas que ha
votado, solo el resultado. Los resultados (aunque obviamente no son estadísticamente
relevantes) nos muestran que la mayoría de mis lectores serían admirables…
asesinos. El resto pertenecería a una guild importante o a un gremio de
trabajadores que se mantienen alejados del campo de batalla. Nadie se
molestaría en salvar el mundo.
Bueno, teniendo en cuenta esta votación os dejo con un breve
relato basado en este mundo. Os dejo con el SAO que habéis creado con vuestra
respuesta.
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He perdido la cuenta del tiempo que llevo aquí. Al principio
todos contábamos los días, luego los meses, pero cuando llegaron los años todos
perdimos la noción del tiempo. Este juego diabólico comenzó pillándonos a todos
por sorpresa, aquel que muere dentro del juego muere en la vida real y no
podemos salir de aquí. A las pocas horas de empezar ya había habido varios
muertos, algunos solo fue por accidentes luchando contra bestias, otros
haciendo duelos aparentemente amistosos entre jugadores pero hubo una gran
cantidad de muertes debido a asesinatos voluntarios de jugadores. A fin de
cuentas solo estábamos jugando.
Varios jugadores, yo entre ellos, nos sentimos ahogados,
aplastados por el pánico que sentíamos ante la posibilidad de morir asesinados
en cualquier momento, de que nuestra vida se esfumara en un simple error sin
tener la posibilidad de continuar la partida. Por eso nos pusimos a salvo,
siempre en la retaguardia, siempre dejando que los fuertes nos protegieran y
guiaran el camino hacia la cima, pues alcanzar el nivel cien era la única
posibilidad de escapar de este juego de locos. Pero, ¿Quién protegería a un
montón de sujetos inútiles? Debíamos hacer algo para no ser un lastre y así se
creó el gremio de artesanos. Todos los que no podíamos luchar dedicábamos
nuestros esfuerzos a la fabricación de objetos, éramos herreros, joyeros, peleteros,
cocineros… labores seguras que nos permitían ayudar sin poner en peligro
nuestras vidas.
En mi caso la herrería era mi profesión, y en teoría lo
sigue siendo, trabajaba haciendo armas. Siempre que alguien quería que le
fabricara algo solo tenía que traerme los materiales y pagarme la suma
indicada, yo utilizaba el dinero para subsistir y para comprar recetas que me
permitieran crear armas. En algunos casos, en vez de un pago en metálico me
pagaban con protección. Era una vida tranquila y por eso la escogía mucha
gente.
Sin embargo el problema residía en que el gremio de
artesanos era demasiado numeroso, es más, si nos sumábamos todos éramos tan
numerosos como el total de miembros en las grandes guilds que trataban de
avanzar en el juego. Al principio esto no fue un problema, durante los cuatro o
cinco primeros niveles no notamos que los jugadores nos estábamos sentenciando
a nosotros mismos.
Una vez llegamos al séptimo piso, tras varios meses de
esfuerzo, la competencia en el mercado era demasiado grande, solo los mejores
artesanos podíamos permitirnos vivir solo de la artesanía, el resto tuvo que
aprender a luchar. Pero esto hubo otro grupo de jugadores que lo solucionó a su
manera, los PK, los asesinos de jugadores.
Los PK eran un grupo muy numeroso, más de lo que cualquiera
habría podido esperar. Al principio los asesinatos se daban por accidente,
muchos quedaron traumatizados cuando se dieron cuenta de que habían matado a su
mejor amigo en un duelo y esto los llevo a perder la noción de responsabilidad,
si estaban en un juego podían hacer lo que quisieran. Otros simplemente lo
vieron como la manera más fácil de sobrevivir, cada vez que un jugador
conseguía un objeto importante era asesinado por sorpresa antes de que pudiera
reaccionar.
El mundo se había vuelto loco.
Cuando llegamos al décimo piso la locura se apoderó del
mundo como nadie podría haber imaginado. Los miembros de guilds no podían salir
de la ciudad, lugar en el que no se podían producir asesinatos, si no se
reunían un gran grupo. Pero estos asesinos eran un número aún mayor del que
nadie podía haber esperado, casi igualando el número total de jugadores que
solo pretendían salir de ahí. Cada día que salía una expedición para intentar
explorar el piso volvían menos, debido a la ventaja que habían sacado en un
principio era casi imposible luchar contra ellos, en especial cuando se
juntaban o cuando atacaban en mitad de un combate contra algún monstruo.
Nunca podríamos avanzar, llevamos años en este maldito piso,
el piso diez será nuestra tumba, y solo hemos sido capaces de llegar a la
decima parte de todo esto. Ellos no quieren que acabemos el juego, ya que
cuando todo acabe y salgamos de aquí en la vida real se sabrá lo que han hecho
y serán llevados a la cárcel bajo cargos de asesinato. Prefieren quedarse
encerrados aquí hasta que muramos siendo libres antes que vivir en un mundo
real encerrados en prisiones.
Pero la vida no durará mucho más. Las guilds más importantes
seguían luchando, intentaban avanzar, pero poco a poco perdieron el objetivo.
La venganza cegó sus mentes y sus corazones y se convirtieron en cazadores,
solo querían eliminar a aquellos que habían matado a sus amigos. No había ni
una sola persona que estuviera dispuesta a darlo todo para acabar el juego… y
eso me incluye a mí.
Hace dos días nos dimos cuenta de que todo terminaría
pronto. Un jugador ha sido capaz de superar el juego, ha hackeado el sistema
anulando así las zonas seguras en las que no podía haber violencia alguna.
Ahora ningún sitio es seguro, salir a la calle y ser visto implica tener que
luchar. Nadie se fía de nadie, así que cualquiera es un enemigo al que atacar
en cuanto se le ve. Conseguir comida es una tortura, la anarquía más absoluta
se ha desatado…no hay leyes, no hay normas…solo supervivencia.
Grabo estos datos en la memoria de mi disco duro con la
esperanza de que alguien pueda leer lo que ha pasado aquí una vez todos hayamos
muerto, que se sepa en qué sádico juego nos hemos visto inmersos. En que puede
convertirse el ser humano en cuanto se elimina la realidad de nuestras vidas,
en cuanto se nos puede eximir mínimamente de la responsabilidad de nuestros
actos.
Me pregunto si esto es lo que pretendía Akihiko Kayaba
cuando creó este mundo, demostrar que no existen los héroes. Que si se nos da
la oportunidad… todos somos villanos.
---------------------------------------------Fin de la
transmisión----------------------------
Espero que os haya gustado este breve relato y que no os
ofendáis porque el SAO que habéis creado termine tan mal.
Hasta la próxima

*_* Me ha encantado el relato, y con esos votos... normal que haya acabado mal!! No os ofendáis los que habeis votado PK pero sois unos asesinos desalmados!!! xDD
ResponderEliminarAhora en serio, me ha gustado muchísimo el relato (además, sabes mi debilidad por SAO) y teniendo en cuenta todo el mundo, ese no me parecería un final tan desabellado
Me ha gustado el relato, la verdad el ser humano está torcido y es difícil que se corrija en una sociedad como esta. ¿El mundo sería igual si no estuviese penado matar? Realmente no. Por ésta y por otras muchas cosas es por lo que creo que la anarquía es totalmente imposible y los que aún creen en ella no se dan cuenta de cuan malvado es el ser humano.
ResponderEliminarEso sí, esto me ha dado una idea que lo flipas, sería gracioso probar a hacer una partida de rol en un mundo así, incluyendo el ser dos personas (offline y online) ya ando cavilando y dándole vueltas a algunas ideas, de que nos veamos os cuento.
Me alegro un huevo de que te haya inspirado, y siendo tu seguro que se te ha ocurrido algo genial xD.
EliminarMiedo me das con tu idea, pero ahora me has dejado intrigada, menos mal que el fin de semana está ya aqui xDDD
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